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Me gustaría compartir la experiencia de mi primer vuelo de distancia, tanto con los que habitualmente hacen este tipo de vuelos, quizás recordándoles su primer vuelo de cross, como con los que lo están buscando o simplemente con aquellos a los que les llame la atención lo que se puede llegar a hacer con un trapo y unos hilos.
Llevo un año en esto del vuelo y sé que
todavía me queda muchísimo por aprender.
A partir de ahora subiré a volar si cabe
con más ganas, pero si cabe también más
precavido. Prefiero perderme un vuelo como
el que acabo de hacer a perderme muchos
más.
Buscando referencias, tan sólo aparezco
en un sitio de vuelo, el relato del año
pasado de “105km a Salamanca por Emilio”
como David, el nuevo pichón sin parapente
todavía.
La primera vez que despegué los pies del
suelo cuando hice el curso, aunque sólo
fue por unos segundos, pensé que era algo
mágico… No importaba que me hubieran contado
que un tal Bernoulli era el responsable
de que lo que tenía sobre la cabeza volara,
porque descubrió que unas partículas se
separan y se juntan y empujan y… da igual,
tú sientes que es algo asombroso e inexplicable.
También me sucedió cuando conseguí mantenerme
un rato más largo de lo normal y me elevé
por encima de donde había despegado o cuando
por primera vez volé con un buitre a 5 metros
de distancia y sentí su mirada de condescendencia
por lo torpe que me veía allí arriba.
Yo había vivido esos momentos por primera
vez no hacía mucho y cuando algunos de estos
recuerdos todavía estaban frescos en mi
memoria llegó mi primer vuelo de cross.
Últimamente venía pensando que
algún día con viento sur, trataría
de conseguir suficiente altura, alrededor
de 2.000m, e intentaría pasar al
valle del Ambróz, que está lleno de campos
enormes y parece idóneo para iniciarse en
esto del vuelo de distancia. Pero hasta
entonces no se habían dado todas las condiciones:
mucha altura para evitar el sotavento, contacto
por radio con alguien que me aconsejara,
compañía en el aire...
El sábado 28 de Junio de 2003 como cada
fin de semana en el cual las condiciones
nos lo permiten, quedamos sobre las 2pm
en la discoteca de Jesús en El Torno. Esta
vez venían a parte de algunos de los habituales
del club, y como viene siendo frecuente
afortunadamente, algunos miembros del club
vecino “Parapente Extremadura” de Cáceres
y también un grupo de Salamanca. Yo había
subido por el valle del Ambróz y pese a
que no soy ningún experto, veía que la cosa
se movía un poco, no creía que fuese demasiado
pero sí algo más de lo habitual. Al llegar
a la discoteca, descubrí que no era el único
que pensaba lo mismo y mientras subíamos
al despegue, iba pensando que la opción
bañito y chuletón que había oído, tampoco
estaba nada mal. Las previsiones eran vientos
de unos 20km/h del suroeste, y cuando llegamos
a Romanejos vimos que con algunas rachas
un poco más fuertes de lo deseable. Pero
bueno, ya eran las 2:30pm y era normal que
se soltasen algunas térmicas un poco fuertes.
Así que los principiantes nos quedamos esperando
a que los veteranos decidieran e hicieran
de consejeros además de Windummy, porque
de los buitres que vemos no te puedes fiar
para salir o no - esos siempre vuelan bien
-.
“Pues yo creo que se está quedando bien,
voy a ir preparándome…”, frase mágica que
hace que todo empiece. Un poco más tarde
llega Emilio, que lo tiene más claro y no
tarda ni 5 minutos en estar pidiendo paso,
más aún cuando ya hay un parapente en el
aire, no debe estar acostumbrado a verlos
desde el despegue ya que suele ser el fusible
de la zona. Una vez han salido los buenos,
viendo que ya son las 4pm y que ya sólo
queda Boby porque el resto se han pasando
al otro valle, los demás empezamos a verlo
un poco más claro y me pongo a preparar
la silla, “no para volar sino para quedarla
preparada…”, me digo. Después extiendo la
vela “no para volar sino para dejarla enganchada
a ver cómo queda con la silla…”, me digo.
Entonces oigo a Boby que dice que no se
mueve demasiado y me decido. Salida sin
problemas y empiezo a buscar, algún meneillo
pero nada importante y voy ganando altura
poco a poco. Entonces Boby dice que va a
ver si en el valle está mejor, nada más
encararme para separarme de la ladera y
5 minutos después de despegar encuentro
la primera del día, una térmica de hasta
+6m/s, lo cual me asusta un poco todo hay
que decir, que me pone a 2.332m en muy pocos
giros, mi techo del día. Pido consejo por
la radio a Emilio que ya está aterrizado
con Julio y parece que está claro, es el
momento de cruzarme al valle del Ambróz
derivando la térmica y encarando el Asturias,
un restaurante de la N-630 a unos 8km y
con enormes campos de aterrizaje a su alrededor,
mi meta como primer vuelo de cross. Mientras
me situo sobre la cuerda y me pongo viento
en cola, ya con algo de frío y sintiendo
los nervios y la emoción del momento, espero
que Richar, con quien había quedado en que
nos cruzaríamos juntos la primera vez, pueda
salir y seguirme en breve. Sin embargo la
cosa se está poniendo cada vez más fuerte
en el despegue y sólo puede salir Bernardo
después de mí. En cuanto dejo la
primera térmica del día empiezo a bajar
bastante, pero con la altura que llevo y
con el viento en cola no hay problema, llego
con 1.400m a mi destino, el Asturias. Siento
que ya he cumplido, pero nada más encararme
al viento, unos cuantos meneos y otra vez
estoy subiendo. Recuerdo que alguien me
dijo que lo más seguro es estar dentro de
la térmica así que eso intento, a ver si
puedo alargar un poco el vuelo... Y así
casi sin buscarlo estoy otra vez a 2.100m,
oyendo que Boby también se está cruzando
y experimentando un gran alivio al no sentirme
sólo en el aire aunque todavía no pueda
localizarlo visualmente. Hablamos con Emilio
y Julio, que nos dicen que están aterrizados
cerca de Abadía y tras unas cuantas indicaciones
de cuál es ese pueblo, que si el tercero
siguiendo el río, que si el que está a la
izquierda de la nacional... al final me
queda bastante claro hacia dónde hay que
ir, evidentemente viento en cola, y tras
girar lo que voy encontrando llego a Abadía
con 1.600m. Entonces me pongo a buscar campos
de aterrizaje, dudando entre uno en el que
entraría un 747 y otro en el que sólo entraría
un 717 pero que está más cerca del pueblo.
Mientras tanto, oigo que Bernardo, el último
parapente en salir, ha conseguido remontar
y también se está cruzando. Parece que elegí
un buen día, pues todos los que despegaron
acabaron haciendo distancia; incluido el
Pájaro, que con su ala despegó más tarde
- cuando los parapentes de Jesús, Paco y
Edu no podían despegar por viento fuerte
- y que acabó aterrizando cerca de la piscina
natural de la Granja, donde nos estábamos
tomando unas cervezas. Pero volviendo al
tema... cuando ya me había decidido por
el campo del 747 oigo que desde el suelo
han visto a Boby, ¿pero y yo? ¿a
mí no me ven?... a que resulta que
después de todo me he confundido de pueblo.
Tras un rato pensando que voy a tener que
preguntar al primero que vea dónde estoy
- a lo cual tengo que decir que también
le veo su atractivo... - localizo a Boby,
algo más bajo que yo y con una vela que
se distingue mucho mejor que la mía en contraste
con el cielo. Bueno, parece que lo de “perdone
¿me puede decir dónde estoy?” va a tener
que esperar para otro vuelo. Así,
nos ponemos a buscar el campo donde están
Emilio y Julio, que han extendido una vela
para que sea más fácil encontrarles. Otras
cuantas indicaciones y por fin les localizo,
veo que el campo está más lejos del pueblo
que el que tenía pensado, pero me da igual...
prefiero tenerlos ahí cuando aterrice para
compartir este momento, a parte de que con
la energía que tengo puedo correr una maratón
con el trapo a la chepa.
Y el resto fue…
Aproximación

Felicidad

Unas cervezas

Y además: el baño que me dieron
con ropa incluida en la piscina natural
de Abadía, el no poder dejar de sonreír
durante horas, las enhorabuenas de los compañeros
de viaje, la sana envidia de los que vivirán
este momento dentro de poco, el agradecimiento
a los que me han ayudado con sus consejos
y apoyo a conseguir mi propósito y la sensación
de haber cumplido un sueño…
David
Datos del vuelo:
Distancia ~ 18km aprox.
Altura máxima ~ 2.332m
Duración ~ 57min
Máxima ascendencia ~ +6.1m/s
Ala ~ Edel Confidence M
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